Album 2011
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Valoración 7,5 |

El año 2009 revise lo que en dichos entonces era el primer disco de Stratovarius sin Timo Tolkki en las guitarras y en la composición. “Polaris” fue un disco de transición, que dejó algunas cosas en el tintero y que quizás requerían de la consolidación que proporciona –al menos en teoría- un segundo disco con la misma alineación, máxime si se trata de una banda tan importante y de un sismo de tanta entidad como la salida del que quizás era el miembro más importante de la banda, al menos en lo concerniente a la composición. A propósito de “Polaris”, en su oportunidad contamos que el peso de las melodías de dicho trabajo se lo llevaba Jens Johansson más que Matias Kupiainen, marcando una notoria distinción con el sonido anterior de Stratovarius, donde claramente Tolkki marcaba la base melódica del sonido de Strato. Es decir, antes Johansson era prácticamente un solista como Tolkki, pero como ahora el gerente general de la banda se fue a otra empresa, a Jens le toca esta pega además de ser el gerente de recursos humanos.
Y es así que, tras un par de años y tras una presentación en Chile bastante correcta en Octubre de 2009, sale a la luz Elysium, el décimotercer LP de la banda escandinava hoy compuesta por los ya experimentados e históricos Timo Kotipelto en voces, Jens Johansson en teclados yJörg cancerkiller Michael en baterías, además del excelente Lauri Porra en el bajo y Matias Kupiainen en guitarras. Y me parece que para Elysium, la vara de exigencia sube unos centímetros, por la esperable consolidación de esta nueva alineación y sobre todo de Kupiainen en guitarras, toda vez que si bien es fácil que la ropa de Tolkki te quede grande –más allá de las evidentes alusiones al ya clásico sobrepeso del orondo TT-, ya hay un tiempo de trabajo razonable que permite esperar un mayor protagonismo de Matias en las seis cuerdas.
Con un bonito y ecológicamente evocante arte de tapa que muestra a un albatros con cara de “ups” y nuevamente –al igual que en “Polaris”– a esa especie de nave espacial de ocho puntas que invade ese paisaje que perfectamente podemos encontrar en las regiones más australes de nuestra larga y angosta faja de tierra, Elysium parte con Darkest Hours, que junto con ser el opening track además es su single. Sin haber escuchado “Polaris”, durante los primeros segundos me sonaría rarísimo pensar que esto es Stratovarius, por la manera de conceptuar el teclado de Johansson, que como dijimos anteriormente, en sus tiempos pretéritos era prácticamente un shredder que “competía” con Tolkki, y en cambio ahora cumple una función bastante más amplia y de mayor responsabilidad en el entramado de las canciones. Pero como ya sabemos cómo es el Strato-post-gordo, Darkest Hours cumple con lo que podemos presumir que debe tiene un single de Stratovarius, midtempo, bastante “oreja” y no demasiado compleja, aunque no le hace ni cosquillas a otros grandes singles de Strato, máxime al tener un coro y un precoro algo sosos. En todo caso, me agrada bastante el trabajo de Matias Kupiainen en este corte.
Interesante es el inicio de Under Flaming Skies, con innegables influencias arábigas, y se retoma algo del Stratovarius más old school, con un precoro y un coro muy bien logrados. Un solo bastante bueno y sencillo y un doble bombo de Jörg algo light pero bien aplicado marcan el desarrollo de este tema, que dura lo justo y necesario, otro detalle que en Stratovarius (que históricamente se ha destacado por alargar innecesariamente algunos temas) es destacable. Sí hay algo que, a partir de este tema, me preocupa un poco… no sé si será casualidad, pero noto que hay varios momentos del disco en que Kotipelto está muy apoyado por otras voces, más que en otros discos. Y en este tema lo noto.
Con Kotipelto a capella inicia Infernal Maze, luego tenuemente apoyado por el teclado de Johansson, para posteriormente pasar a un verso bastante bombástico y hollywoodense. Y de la nada, la guitarra, teclado, bajo y batería se ponen en modo Metal e inician una excelente descarga, incluso de fondo por momentos se escucha al teclado de Jens en el sonido de harpsicordio. No es un tema ultrarrápido pero tampoco es derechamente midtempo, y destaca fundamentalmente al momento de los solos, donde Jens muestra bastantes de sus credenciales, y con un Kotipelto que también exhibe parte de su repertorio, aunque lo noto algo más exigido que antes. Un tema con bastantes variantes y que no se hace para nada aburrido, de lo mejor que encontramos en Elysium. Punto para Kupiainen, el compositor de la música.
Lo siguiente, Fairness Justified, es una muestra de esos temas lentos con los que, como fan de Stratovarius, enganchar cuesta un poco más de lo previsto. Me parece un tema con poca sorpresa y hasta –por momentos– con poca energía, aunque merece reconocimiento el esfuerzo del coro multivocal, además del solo de Kupiainen que me parece bastante bien trabajado. Por suerte, antes Stratovarius hacía temas como estos que duraban siete minutos, en cambioFairness Justified dura algo más de cuatro, y así no se convierte en un pequeño suplicio.
Con The Game Never Ends creo que este Stratovarius moderno alcanza una de sus mejores dimensiones. Si bien es un tema que carece de demasiada sorpresa, tiene una vibra que engancha, además de un coro bastante más inspirado que en otros temas, aunque nuevamente Kotipelto está apoyado por otras voces. Ahora sí, me parece excelente la conexión Jens-Matias en el solo. Buen momento.
El inicio de lo siguiente, Lifetime In A Moment, me recordó en la primera escucha a Sign Of The Cross de Iron Maiden (sólo en el inicio, reitero). Una intro bastante oscurilla para serStratovarius, con sonidos muy tenues y susurros, da paso a una guitarra algo sabbáthica, y luego a la dupla guitarra-teclado que, en este caso en particular, me suenan un poco unidos a la fuerza. Creo que es un tema que posee relumbrones de alta calidad, particularmente en el coro (me encanta el “moment in a Lifetime / Lifetime in a moment&rdquo
, que me suena similar –aunque en su estilo– a cosas de Kamelot, por ejemplo. Es un tema interesante pero creo que tenía pasta para más.
Move The Mountain es el único tema que derechamente podríamos calificar como balada, y me parece un tema bastante interesante en su contexto. Creo que los momentos acústicos están bien hechos y los matices eléctricos son adecuados, especialmente con Jens, aunque no me convence demasiado el sonido elegido para su teclado en el solo. Sí me parece un poco más larga de lo necesario, pero a grandes rasgos es un tema correcto.
Ya acercándonos al final llega el que a mi juicio es el mejor tema del disco, Event Horizon. Parto de la base de confesarme como un stratoholic de sus temas rápidos, creo que en este contexto es una de las mejores bandas de la historia, por su técnica en velocidad –perdón por lo pelotero del término–, no por nada creo que la mayoría de los fans de Strato mencionan como sus temas favoritos canciones más bien rápidas y que fundamentan el sonido powermetaleramente histórico de esta banda. Y OK, Event Horizon no es Black Diamond oFather Time, pero es un excelente tema, con ese doble bombo y virtuosismo tan clásicos como queridos por sus fans, y donde creo que Kupiainen se siente muy cómodo (bueno, el tema es de él). Yo, al menos, nunca me voy a aburrir con temas así.
Y para el final, no solamente un tema largo. No solamente un tema muy largo. No solamente un tema recontralargo, sino que lisa y llanamente, y por mucho, el tema más largo de la carrera deStratovarius… Elysium le da el nombre al disco y se para ante nuestros ojos con una cifra que, al verla por primera vez, aterra… ¡¡dieciocho minutos!! Les soy franco. Al ver esta cifra antes de escuchar el tema me dije “ufff”, pensando que se trataría de una lata absolutamente insoportable, creo que a más de alguno debe haberle pasado algo similar… pero la verdad es que si bien no es un tema que me parezca grandioso, me parece bastante mejor de lo que me esperaba, con muchos quiebres progresivos pero sin dejar de lado el Heavy Metal, lo que me parece del todo destacable. También creía a priori que Elysium corresponde a un intento de la banda y del propio Matias Kupiainen por validarse más como compositor, y dicha opinión la mantengo tras haberlo escuchado. Es difícil describir orgánicamente un tema tan largo, lo que sí puedo hacer de forma responsable es sugerirles que le den una oportunidad y con buena predisposición pues posee momentos realmente destacables e interesantes, y que llega a ser uno de los puntos altos del disco, aunque creo que habría sido mejor terminando siete minutos antes con el solo de Matias Kupiainen –pese al solo de Jens hacia el final-. Respecto aMatias, destaco principalmente su trabajo en este tema, donde realmente demuestra un progreso importante en su compenetración con el resto de la banda y asume el papel que le corresponde, ya no como el “hey, tío Jens, tío Timo, vengo a hacer un reemplazo”, sino que “hey, soy el guitarrista de Stratovarius”.
Queda agregar que el disco posee tres bonus tracks: Last Shore, un corte a ritmo un poco más rápido que lo necesariamente lento para calificarlo de balada, y que sin ser malo, me parece compuesto un poco a la rápida y con menos inspiración de la necesaria, además de ser demasiado largo, por lo que la decisión de bonustrackearlo me parece acertada… luego,Hallowed parte con un bajo y el teclado de Jens, y sigue la línea de temas como la reseñada Lifetime In A Moment, para luego pasar a ser derechamente midtempo, aunque sin demasiada historia, también me parece correcta su japoneseada… la cual no justifico para nada en Castaway, el último de los bonus, un tema bastante Power e interesante, y que me recuerda bastante a Blind de “Polaris”, con un coro muy puño para arriba y con un Johansson como en los viejos tiempos. Me parece incomprensible la decisión de sacarla de la nómina final.
Como consideración final podría decir, quizás a modo de recomendación, que hay que acostumbrarse a este nuevo Stratovarius, que, por decir lo menos, palidece un poco al lado del resplandor que supo tener esta banda hace no demasiado tiempo, aunque sí es una banda que se muestra sólida y con relumbrones destacables. Sí me preocupa que la decisión de apoyar vocalmente a Kotipelto en los coros no esté dada sólo por un recurso técnico sino por una necesidad… y bueno, ya no toca extrañar a Tolkki como podía suceder al escuchar “Polaris”, sino que queda acostumbrarse que Stratovarius hoy es… lo que es. ¿Que ya no es lo que fue? Puede ser, es algo opinable. Pero ojo, que con músicos tan talentosos y con las muestras de talento que a ratos se encuentran en este disco, es imposible perder la fe en lo que será. Mientras tanto, podemos decir que Elysium es un disco correcto, con buenos momentos, pero que no se acerca a los grandes momentos que Stratovarius ha sabido producir.
MUCHACHOS ACA LES DEJO UN TEMON DE ESTE DISCAZO, DISFRUTENLO!!!
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ATTE. MORTEM
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